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Recetas con cerveza

Guía práctica para el maridaje

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A veces nos encontramos en la situación de querer elaborar un buen menú de maridajes en casa, pero ¿Cómo encontramos las cervezas y los platos que casan entre sí? Después de unos años dedicándome a ello he podido establecer algunas pautas o sugerencias que facilitan esa labor. Nos planteamos primero una pregunta: ¿Qué es un maridaje? según la RAE maridaje es la unión, analogía o conformidad con que algunas cosas se enlazan o corresponden entre sí como por ejemplo la buena correspondencia de dos o más colores. Me gusta matizar que, para mi, en la gastronomía el maridaje es un juego. En este juego los equipos los forman la bebida y la comida y el campo de juego es nuestro paladar. A este juego las normas se las ponemos nosotros, de manera que la regla principal es el respeto entre los productos. De esta manera un maridaje puede ser por similitud, con el mismo equilibrio y sabor entre cerveza y plato, puede ser también por contraste, con sabores y aromas totalmente distintos entre sí, podemos recrear un maridaje cultural, como un Fish & Chips con una Pale Ale inglesa o todo aquello que se nos ocurra. Tenemos que tener en cuenta que los elementos que se van a maridar (plato y cerveza) no se deben sobreponer el uno al otro. Nunca escogeremos una cerveza muy suave con un plato muy fuerte o viceversa ya que podemos desmerecer los productos. Vamos a repasar algunos estilos de cervezas para dar ideas. Trato cada uno de estos estilos generalizando sus características ya que cada cervecería le da su enfoque al estilo.

Cervezas de Trigo

Son estilos muy carbonatados y que tienen una fuerte sensación de acidez en boca. Nos podemos ayudar de esta cerveza para combinar con platos que dejan una sensación grasa en boca. Estos estilos con cremas, quesos y mariscos también realizan un buen maridaje.

Cervezas de estilo IPA o APA

Estos estilos tienen una firma muy clara, el amargor. Puede resultar un gran aliado si nuestros platos son muy especiados o nos encanta el picante. La idea de estos maridajes es rebajar la intensidad de estos sabores que son tan agresivos para el paladar. Podemos decir que se neutralizan entre ellos.

Cervezas dobles o Triples belgas

A estas cervezas se las puede acompañar de carnes o pescados que tengan una larga cocción, por ejemplo los estofados. Al ser estilos con más alcohol, nos dan una sensación de plenitud en boca y esto hace que sean maravillosos con platos igual de sabrosos.

Cervezas Pale Ale

Para estás cervezas os recomiendo que probéis un maridaje con carnes que en su elaboración, se dejan rojas o crudas en el centro, por ejemplo un solomillo, entrecot o magret de pato. Suavizan el sabor alcalino que tiene la sangre de las carnes.

Cervezas Negras

No necesariamente todas las cervezas negras van bien con chocolate, a veces es un maridaje un poco empalagoso. Os recomiendo siempre probar la cerveza, medir su intensidad y valorar si podemos realizar dicho maridaje. También podemos realizar maridajes con estofados o carnes de caza.

Cervezas de fermentación Espontanea

El maridaje más clásico para estos estilos de cerveza es acompañarlas de diferentes tipos de quesos. Es una manera de jugar con la acidez de estas cervezas y la grasa que deja el queso en boca. Aparte de esto también podemos optar por ensaladas acompañadas de vinagretas potentes.

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