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Cultura Cervecera

Real Ale

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En el mundo de la cerveza el término ale está íntimamente asociado a las Islas Británicas. Esta palabra ha sido utilizada durante siglos en Inglaterra, para designar las bebidas alcohólicas elaboradas a partir de malta de cebada fermentada que no contenían lúpulo. El origen etimológico del vocablo se encuentra en los antiguos dialectos sajones, por lo que otras lenguas del norte de Europa lo utilizan, para referirse a la cerveza, como por ejemplo, el término Øl en danés. Hasta el siglo XIV la cerveza que se elaboraba en la antigua Inglaterra, era a base de agua y malta de cebada. Esta cerveza se caracterizaba por ser muy turbia y al mismo tiempo dulce y nutritiva. Sin embargo, a partir del siglo XV, se introdujo en Inglaterra un nuevo tipo de cerveza a través de los comerciantes procedentes de Flandes y Holanda, que incluía lúpulo en su elaboración, produciéndose una distinción entre ambas. La autóctona cerveza inglesa era conocida como «ale», y la nueva, más amarga, introducida desde el continente fue llamada «beer» (palabra heredada del término germánico “bier”). A finales del siglo XV la dulce y vieja ale inglesa había claudicado definitivamente ante la amarga beer continental, que a su vez se había expandido por toda Europa.

Desde entonces hasta la actualidad, el significado de la palabra ale ha evolucionado. Hoy en día, el término ale es utilizado internacionalmente para hacer referencia a las cervezas de alta fermentación, es decir, aquellas que usan cepas de levadura que trabajan a altas temperaturas, sin necesidad de refrigeración y que suben a la superficie del tanque de fermentación. Por tanto, el significado actual no guarda relación alguna con los tipos de malta o de lúpulos utilizados para la elaboración de la cerveza. Dentro de la familia de las ale, existe una gran variedad de estilos con tonalidades, aromas y sabores muy diferentes, pero que comúnmente se caracterizan por poseer un aroma y paladar complejos, con un frecuente componente afrutado de variable intensidad.

En los años 70, el mercado cervecero británico se encontraba inundado por lagers comerciales de sabor y aromas muy homogéneos, que se habían popularizado rápidamente entre la población local durante las décadas precedentes, en detrimento de los estilos de cervezas de tipo “ale”, tradicionalmente consumidas por los británicos como las mild, bitter, pale ale, stouts o cerveza porter entre otras. Ante esta situación, Bill Mellor, Michael Hardman, Graham Lees y Jim Makin, decidieron fundar en 1971, una asociación cuyo propósito era defender la cerveza que había sido elaborada durante siglos de forma tradicional en Inglaterra, ejerciendo presión sobre los productores locales de cerveza para volver a elaborar y suministrar este tipo de producto a los consumidores. Esta asociación fue bautizada con el nombre de CAMRA, que en sus orígenes significaba CAMpaign for the Revitalisation of Ale. Sin saberlo en aquel momento, estos cuatro hombres habían creado una de las asociaciones de consumidores más potentes e influyentes de la historia.

Sin haber transcurrido mucho tiempo, la CAMRA decidió cambiar el significado de sus siglas, por petición de Peter Linley, uno de sus primeros miembros, pasando a ser conocida como CAMpaign for the Real Ale a partir de 1973, con el objetivo de transmitir de forma más clara y definida el propósito que persigue la asociación. Es precisamente en este momento cuando se acuña la expresión “Real Ale” con la intención de que el público pudiera diferenciar de forma clara y sencilla, entre las cervezas comerciales, y las tradicionales cervezas británicas que en aquella época se encontraban en una delicada situación de supervivencia. Los estilos de cerveza que encajan en la definición de Real Ale defendida por la CAMRA son: Mild, Bitter, Pale Ale, IPA, Porter, Stout, Barley Wine, Golden Ale, Old Ale, y los tradicionales estilos escoceses, como la Wee Heavy.

La expresión “Real Ale”, según el Oxford English Dictionary, hace referencia a una familia de cervezas naturales, caracterizadas por el uso de ingredientes y métodos de elaboración tradicionales, incluyendo la maduración y la llamada fermentación secundaria (o acondicionamiento natural) en los mismos recipientes contenedores, ya sean barriles o botellas, desde los que son directamente servidas, sin el uso de dióxido de carbono añadido. Este proceso otorga a este tipo de cervezas un conjunto de aromas y sabores muy característicos y alejados de los que habitualmente se encuentran en las cervezas comerciales de gran producción. La Real Ale es un producto que ha de ser cuidadosamente tratado y almacenado, atendiendo a las óptimas condiciones ambientales, con el objetivo de preservar su estabilidad, garantizando su característico aroma y sabor, puesto que estas cervezas continúan encontrándose vivas una vez que salen de fábrica. Por el contrario, aquellas cervezas que son filtradas y posteriormente pasteurizadas, son productos más estables y homogéneos. Las diferencias entre ambos productos de cara al consumidor se advierten especialmente en el aroma y sabor finales: La eliminación de la levadura, y la esterilización de la cerveza mediante la pasteurización, evita el proceso de acondicionamiento en el interior del barril o de la botella, el cual otorga a la cerveza una mayor complejidad sensorial. Además este proceso de acondicionamiento permite la carbonatación natural de la cerveza.

En los pubs el recipiente donde tiene lugar el acondicionamiento natural de la cerveza, no es otro que el “cask”, palabra usada por los ingleses para referirse a los toneles, originariamente de madera, de ahí la asociación entre la expresión “Real Ale” y “Cask-Conditioned Ale”. Como no se usa suministro externo de dióxido de carbono, la forma en que son servidas estas cervezas en los pubs suele ser por gravedad o por grifos de bomba de mano, conocidos como hand-pump, muy frecuentes en los pubs británicos.

El clásico pub es parte esencial de la tradición cervecera del Reino Unido. Sin él, resulta difícil entender la relación que ha tenido el pueblo británico con la cerveza durante siglos. Por este motivo, la CAMRA no sólo promociona y defiende la Real Ale, sino también la figura del pub, como centro de reunión social y elemento integrador de la comunidad, interpretando un papel fundamental en la cultura británica, tanto en áreas rurales como urbanas. La CAMRA ha trabajado la defensa del pub en el Reino Unido de forma especial durante los últimos años, intentando frenar la paulatina desaparición de este tipo de locales, a través de medidas que pudieran rebajar la fiscalidad aplicada a la propia cerveza o al pub, y con campañas de concienciación dirigidas al público, en las que el pub es considerado el lugar por excelencia para poder degustar la auténtica Real Ale británica.

Tras cumplir recientemente su 44º aniversario la CAMRA cuenta con cerca de 170.000 afiliados y 200 sucursales en todo el Reino Unido. Una vasta organización que permite a sus miembros concienciar de la importancia de sus objetivos de forma directa a los miembros de su comunidad. Entre sus acciones más destacables, cuenta con la edición de un buen número de publicaciones especializadas como la serie Good Beer Guide en la que se detallan los mejores locales para poder degustar una Real Ale en Gran Bretaña, o también la organización de ferias y festivales que promocionan los valores de la auténtica Real Ale británica. El más importante de todos ellos es sin duda el Great British Beer Festival, también conocido como GBBF, la gran fiesta anual de la Real Ale, que tiene lugar en Londres, durante la primera quincena de agosto, donde se pueden llegar a servir 450 diferentes cervezas elaboradas en el Reino Unido, y más de 200 de otros países, junto con una serie de tradicionales sidras de manzana y pera británicas, bebidas también defendidas y promocionadas por la asociación, junto con las Real Ale. Una cita ineludible para los amantes de la cerveza británica, y para aquellos que quieran conocer más de cerca la cerveza genuina de Gran Bretaña, más allá de los clásicos tópicos. Cheers!

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