Blog

Cervezas Cultura Cervecera Curiosidades Curiosidades de la cerveza

Los ingredientes más “raros” de cerveza

por
Compartir

La cerveza es una de las bebidas alcohólicas con más historia en todo el mundo y, aunque su listado de ingredientes suele ser bastante invariable (agua, levadura, lúpulo y malta de cebada u otros cereales) no son pocas las ocasiones en las que se le añaden otros productos. Los propios belgas, para quienes la cerveza es una religión, llevan siglos experimentando en sus cervezas con aditivos como frutas, jarabes o chocolate.

Así, en la actualidad encontramos fabricantes que, además de la producción tradicional, se aventuran en la búsqueda de nuevos sabores y nuevos matices a través del uso de ingredientes que podríamos considerar “poco habituales”. Con esto en mente, en las líneas que siguen os presentamos un pequeño resumen de los ingredientes más raros utilizados a la hora de elaborar cerveza (más allá del resultado…).  

Plátano  

El uso de esta fruta como ingrediente en la elaboración de cerveza es una práctica común en algunos países del África oriental. No obstante, su popularidad se ha extendido hasta grandes mercados cerveceros como el británico. Para la elaboración de esta cerveza de sabor dulce se emplea, también, harina de zahína.

Hortalizas

En España, de hortalizas, sabemos. De eso no cabe duda. Pero imaginarlas en una cerveza… eso ya es otro cantar. Sin embargo, aunque nos parezca una extravagancia, lo cierto es hay estilos de cerveza muy consolidados que se elaboran con todo tipo de productos de la huerta. Las Pumpkin Ale son cervezas de calabaza que empezaron a elaborar los primeros colonos de América debido a la falta de disponibilidad de cebada.

Mostaza

Si hablábamos de los belgas al principio de este artículo, no es por casualidad. De sus fronteras surge la cerveza con semillas de mostaza. Esta improbable especia consigue potenciar el aroma del lúpulo y su amargor.

Café

Vale, este ingrediente no es tan raro… salvo que hablemos del café “Kovi Loewak”. Y es que este no es un café cualquiera. Considerado como uno de los mejores del mundo, su proceso de elaboración finaliza con el grano siendo ingerido por un mamífero llamado civeta y volviendo a recolectarlo tras ser excretado por este. Tal cual. No te dejes llevar por lo mal que suena. La realidad es que, tras ser tratado y usado en la elaboración de cerveza, da lugar a algunos de los líquidos más preciados por los bebedores de cerveza artesana a nivel global. Fábricas como Mikkeller o De Molen pueden dar fé de ello.

Cafe Kovi Loewak

Leche

Los japoneses tienen la capacidad de sorprender, eso desde luego. ¿Cómo lo han hecho ahora? Se llama Bilk y es una cerveza con leche. Sí, justo el ingrediente que nunca habríamos pensado en mezclar con cerveza. Esta idea es el resultado de una accidental superproducción de leche de una granja japonesa, que puso a disposición de una cervecería local la oportunidad de elaborar algo con el producto lácteo. ¿Pero cómo? El proceso es llevar la leche a la temperatura necesaria a través de inyecciones de aire caliente y añadirle el mosto y la levadura de cerveza. La bebida empieza a fermentar adoptando el olor y el sabor parecido al té con leche, y una vez que se ha enfriado se torna del color de la cerveza filtrada.

Testículos de ballena

¿Qué más podemos decir? Esta (cuanto menos) rareza cervecera llega desde Islandia. Elaborada en honor al dios Thor, han creado una cerveza a base de testículos de ballena. Secados en humo de estiércol de oveja como manda la tradición local, se obtiene un sabor ahumado que los bebedores definen como “excelente”. ¿La bebida vikinga por excelencia?

Entradas Relacionadas