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Cultura Cervecera

Cervezas de Navidad

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Una vez que llegan las gélidas temperaturas en los albores del invierno, las cervezas de Navidad comienzan a hacer acto de presencia, como un elemento navideño más, que forma parte de la habitual iconografía de esta época del año que inunda las calles de nuestras ciudades. De entre todas las cervezas de temporada, sin duda alguna, las cervezas navideñas son las que gozan de una mayor popularidad entre el público cervecero.

Las cervezas de Navidad no constituyen ningún estilo en sí mismo, en contra de la creencia ampliamente extendida entre el gran público. En realidad las cervezas navideñas no son más que la cervezas de la temporada invernal, que por tradición elaboran cada año gran parte de las cerveceras de diferentes países, con motivo de la llegada de la Navidad y del invierno, de ahí que una de las características identificativas de este tipo de cervezas, sea su etiquetado donde los motivos gráficos (gorros de Papá Noel, árboles de Navidad, muñecos de nieve…), e incluso el propio nombre de la cerveza realizan una clara alusión a esta época del año. Las hay muy diferentes entre sí: oscuras, pálidas, dulces, con azúcares añadidos o todo lo contrario, más amargas con un contenido extra de lúpulo. A pesar de la mencionada heterogeneidad, la otra característica que suelen compartir las cervezas navideñas y de invierno es su carácter maltoso y un alto contenido alcohólico, que suele situarse por encima del 7%, convirtiéndolas en ideales acompañantes de los fríos días invernales, resultando reconfortantes por el calor proporcionado e idóneas para compartir en las celebraciones familiares.

La cerveza navideña más conocida que existe es sin duda la Samichlaus austríaca,  heredera de una antigua receta suiza. Samichlaus es el nombre que recibe Santa Claus, de forma coloquial en el alemán hablado por los suizos. Se trata de una cerveza de Navidad que se elabora cada año el 6 de Diciembre, en conmemoración del día de San Nicolás. Posteriormente la cerveza se deja madurar durante los siguientes 10 meses en barrica, para poder ser consumida al año siguiente justo a comienzos del mes de diciembre, antes de la llegada de las fiestas navideñas. El origen de esta tradición, se debe a que los suizos antiguamente separaban el día elegido para los regalos de la celebración en sí de la Navidad. Actualmente la Samichlaus es elaborada por la cervecera Schloss Eggenberg desde el año 2000, cuando recuperó la antigua receta de la cerveza antes de que desapareciera del mercado, tras haber sido fabricada desde 1980 por la cervecera suiza Hürlimann de Zurich, y vendida posteriormente a la cervecera Feldschlössen que con el tiempo expresó su deseo de no seguir produciéndola en 1999.

Esta cerveza comparte con el resto de las cervezas de Navidad las principales señas de identidad de este tipo de cervezas, entre ellas su elevado contenido alcohólico, que este caso alcanza un 14%, siendo durante mucho tiempo la cerveza más alcohólica del mundo.

Al margen de la Samichlaus austríaca, existe un gran número de cervezas de invierno y de Navidad elaboradas en distintos países. Si hay un país productor donde especialmente este tipo de cervezas goza de una gran aceptación es Bélgica. La aparición de las cervezas navideñas en Bélgica se sitúa a comienzos del siglo XX. La elaboración de este tipo de cervezas, tradicionalmente comenzaba a finales del verano y comienzos del otoño, en torno al día de San Miguel, en septiembre. Los maestros cerveceros, una vez que llegaba esa época del año, comenzaban a elaborar una cerveza especial en la que invertían lo mejor de sí mismos, tanto en la selección de las materias primas, como en la creatividad y talento desplegados. Debido a la tradición cervecera imperante en Bélgica, estas cervezas se caracterizaban además por ser marcadamente afrutadas y especiadas con especias de tipo dulce (canela, nuez moscada, jengibre, vainilla, anís,…) pensando en que fueran consumidas durante las fiestas de Navidad y fin de año. La cerveza, por tanto, disponía de un calculado tiempo de maduración entorno a los dos meses con el objetivo de que estuviera lista para poco antes de la llegada de la Navidad. La cerveza resultante, normalmente de producción limitada, muchas veces era utilizada como regalo para los propios trabajadores de la fábrica de cerveza, o para los mejores clientes de la misma. El excedente de los lotes producidos, era vendido posteriormente a los habitantes de la región.

Los alemanes como tradicionales productores de cerveza en el viejo continente, también tienen su cerveza de Navidad a la que denominan Weihnachtsbier, o también Festbier o Starkbier, reservada para las frías jornadas del duro invierno alemán. Este tipo de cervezas se encuentra principalmente extendido en Baviera, en el sur del país. Mientras que las cervezas habituales de la temporada estival oscilan entre los 4º y 5º de alcohol, las Weihnachtsbier más ligeras tienen al menos 6º de alcohol y en muchos casos logran incluso rebasar los 8º. Suelen ser cervezas de un color más oscuro, ofreciendo tonos pardos y tostados. Tradicionalmente se encuentran elaboradas con la primera cosecha de malta y de lúpulo fresco del otoño y empiezan a ser consumidas con el comienzo del Adviento. Para esa época ya están desplegados los pintorescos y tradicionales mercadillos navideños alemanes, donde además del caliente y especiado Glühwein, es típico consumir este tipo de cervezas que maridan a la perfección con los dulces y postres especiados típicos de Alemania.

Los británicos también tienen su propia forma de disfrutar las cervezas para la temporada invernal a las que denominan Winter Warmer, que suelen ser cervezas de alta fermentación, perfil maltoso, dulces y más alcohólicas que las habitualmente elaboradas por las fábricas británicas. De color por lo general más oscuro, suelen tener una concentración alcohólica situada entre los 6º y los 8º. En algunos casos incluyen alguna especia o hierba aromática en su elaboración, aunque realmente no es un ingrediente imprescindible en este tipo de cervezas.

Los norteamericanos, como herederos de la cultura anglosajona, utilizan el término de Winter Ale e incluso Winter Warmer, para designar esta clase de cervezas, aunque del mismo modo usan el término Christmas Beer o American Christmas Beer, siendo habitual tanto una forma como otra. En el caso de los norteamericanos este tipo de cervezas suelen estar caracterizadas por un cuerpo más robusto y un contenido etílico más elevado superando con creces en algunos casos los 10º de alcohol. El primero en producir este tipo de cervezas fue Fritz Maytag de la cervecera Anchor de San Francisco, quien desde 1975, cada año lanza su edición especial para Navidad, y que cada temporada incluye una selección de especias diferentes en la receta, y una etiqueta donde aparece una especie de árbol distinta.

En Dinamarca es particularmente típica la Julebryg, una cerveza más dulce, ambarina y sobre todo alcohólica que es consumida durante la temporada navideña. Sin embargo, en los últimos años, los nuevos y talentosos cerveceros daneses independientes, están revolucionando el concepto de las cervezas típicamente navideñas, con recetas cada vez más originales y arriesgadas, incluyendo todo tipo de ingredientes.

En España, con la aparición de nuevas microfábricas de cerveza, inspiradas por las nuevas cerveceras craft estadounidenses y europeas, está resultando cada vez más frecuente encontrar elaboraciones especiales concebidas para la temporada invernal y navideña, y que con el paso del tiempo pretenden llegar a instaurar una tradición similar a la de países como Bélgica o Reino Unido.

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